La Madre de Todas las Crisis

Rembrandt. El hijo pródigo

Iba a ponerme a escribir sobre la última de Las Cuatro Reglas, pero el panorama casi no permite a mi mente escapar del tormento que estamos viviendo y la perspectiva de la tormenta perfecta que se nos avecina. No soy de los siniestros furibundos que creen que La Madre de Todas las Crisis significará el final del modelo económico capitalista, porque sé que es el mejor y único viable, pero sí una limpieza profunda de basura moral que dé lugar a regulaciones legales profilácticas que nos eviten sufrir este tipo de situaciones en el futuro. Sólo hay que pararse a pensar en la enfermedad para entender de lo que hablo: nadie hubiera investigado el cáncer, la gripe o el sida si no hubiesen existido; y no digo que el fin justifique los medios, sino que ante lo imprevisible o inevitable, el ingenio humano tiene capacidad para sortear los avatares más desagradables que además −como efecto colateral− nos catapulta un paso más arriba en la evolución; no es la primera vez que la búsqueda de un remedio proporciona cura para otro no previsto.


Últimamente he leído, cuando la actualidad me lo permite, el retroceso en el número de divorcios y separaciones a causa de la crisis; ya se sabe, cuando uno no puede independizarse para mejor, sino para mucho peor, puede acabar por aceptar lo que antes consideraba intolerable. Normalmente una trivialidad, pero inaceptable para un adulto cronológicamente pero crío mentalmente, carente de la saludable tolerancia a la frustración y al malestar.

Hemos estado viviendo un período en el que la oferta superaba la demanda, no porque se hubiesen reproducido clones humanos a disposición del primer necesitado que pasase por allí, sino porque todo el mundo estaba en el mercado: solteros, ennoviados y casados. Nos relacionábamos con los demás como meros objetos sustituibles de consumo: ahora cambio los puntos por un nuevo terminal, luego me cambio de compañía, más adelante me paso a uno de los baratos operadores virtuales... simple y llanamente en la mayoría de los casos porque el nuevo produto nos gustaba más. Tenía las mismas prestaciones o tenía otras que nunca íbamos a utilizar, pero ¿qué importaba arriesgarse a perder lo conocido al cambiar si el mercado estaba saturado de novedades a disposición de cualquier bolsillo?

Creímos que nuestro atractivo era suficiente para acceder a cualquier producto si el actual no satisfacía todas nuestras ilusas expectativas de regre prisaico, y que liberados, podríamos continuar nuestra vida sin quebrantos o incluso en un escalón superior. Todo era yo-mi-me-conmigo, y lo que no se ajustaba a mi forma se ser y ver la vida, simplemente era desechado a la primera oferta ventajosa que apareciese.

La cosa tenía que acabar así, porque la inmoralidad, en tanto que principio rector del pensamiento individual y la conducta se contagia a los grupos sociales, a las naciones y a todo el mundo globalizado. Algunos ya avisaban de que estábamos
reproduciendo las escenas clave de la caída de los imperios egipcio y romano, pero estábamos tan distraídos viendo “Sin tetas no hay paraíso” o cualquier otro panem et circencis para borderlines, que no hacíamos caso a los malagoreros de siempre: la iglesia, el Papa, los “de derechas”, los conservadores, los meapilas...

“Yo soy el más listo”, era y es aún, aunque ya con debilitada soberbia a causa del brusco aterriza como puedas en la realidad, el mantra a repetir. O lo que es lo mismo: “No hay Dios, yo soy Dios”. Los liberales más dogmáticos, realmente cóctel de sano liberalismo e insano libertinaje creador de hábitos-trampa que se vuelven contra uno mismo como un boomerang, opuestos a cualquier tipo de conservadurismo de lo esencial que nos ha traído hasta aquí, como el intento de borrar las raíces cristianas de Europa, despreciaban el supuesto dolor que sus desvaríos sesentayochoístas causaban a sus familias, porque su placer estaba por encima de todo y, como decía en el inefable “Tus zonas erróneas” el esotérico guru Wayne Dyer, tus sentimientos al respecto son cosa tuya, padre, madre, cónyuge, hijo o quien sea que proteste por el perjuicio que se le causa.

A más de dos no les quedará más remedio que aceptar al cónyuge pródigo, que vuelve a casa con las orejas gachas después de haber dilapidado fortuna y dignidad, pero no me digáis que no es para mandarle al guano. Aunque bien visto, si también más de dos encuentran −por fin− el verdadero sentido del verbo amar, habrá valido la pena tanto sufrimiento.



15 comentarios:

  1. A un ipod, a un móvil o a un coche no se les ama. El verdadero problema a mi modo de ver es que en el mundo en el que vivimos actualmente se ha perdido el verdadero sentido y significado de la palabra "amar". Si amas sincera y profundamente a alguien, es inimaginable el llegar a verlo como algo sustituble, porque simplemente no quieres ni deseas, (es más, ni ves posible) el hecho de sustituirlo por algo mejor, en gran parte, porque el amor hace que sientas que no hay nada mejor para tí. El amor es el mayor sentimiento que un ser humano puede llegar a experimentar, el más fuerte, el más excitante y el más portentoso. Si verdaderamente llegas a sentirlo, no es posible sustituirlo por otros sentimientos mucho más mundanos, como la lujuria, el egoismo, o el superficialismo. No estaríamos abiertos al cambio, al hecho de reemplazarlo o a hacer algo que pusiera en riesgo ese tesoro preciado que poseemos.
    En la sociedad actual beneramos a otros dioses mucho más débiles y que siempre nos terminan por fallar, y así nos luce el pelo. Tal vez algún día nos demos cuenta del error, pero llegado ese día, solo espero que no sea demasiado tarde... no vamos por buen camino.

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  2. Hombre, y qué esperabas. Yo creo que viene de más atrás. Resulta que "casado" o "soltero" es un "estado civil", el matrimonio, compromiso privado de una pareja, es un acto civil (diferente de social) que se registra en un librito para que conste. Pues la gente reacciona a los incentivos... en vez de asumir la unión como un proyecto futuro de dos personas que se aman (con la bendición de Dios, o sin ella, ya ni me centro en el tema religioso), como un COMPROMISO VITAL, es un contrato civil que tiene que firmar un funcionario municipal.
    La gente ha sustituido (de nuevo) el sacramento por el registro, y son categorías completamente diferentes. Y claro, pasa lo que pasa... la sociedad está perdida, infantilizada, incapaz de asumir compromisos sin papel, solo con la palabra y los actos.
    La masa de matrimonios que se han casado para tener un status son personas solitarias, carne de terapia, sin crecer, con la responsabilidad de los hijos a su cargo, sus puestos de trabajo y su coche fardón. Y ahora hay que crecer porque hay una convulsión, y vamos a descubrir quién tiene fe y quien no, cuáles son nuestros valores, y si nuestra pareja es a las duras o solamente a las maduras...

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  3. Bueno, estos comentarios son realmente de los más reflexivos que he leído últimamente al respecto, Lady Godiva, lo resumes perfectamente.

    Aún así, insisto, es necesario recordar que el amor, por mucho que quiera venderse lo contrario, no es un sentimiento, sino una conducta. Otra cosa es que quien ama sienta sentimientos, emociones, pasiones, afectos, por otros. Al respecto hay que alabar a los catalanes en esta ocasión, ellos no dicen el erróneo "te quiero" o "te amo" que nosotros usamos, sino el sentimiento real que se tiene a un cónyuge: "te estimo". Sólo hay que entender el concepto "estima" y "afecto" para darse cuenta de que lo demás sobra, no es más que márketing.

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  4. Cierto es que el amor puede ser una suma de varios elementos, pero en mi opinión, el amor sí es un sentimiento, un sentimiento que engloba otros muchos, una suma que tiene como resultado inequívoco un todo.
    Es como si hablamos que un coche es un objeto, un objeto compuesto por otros muchos objetos que unidos y bien ensamblados permite derivar en el resultado final.
    Para mí los dos sentimientos más fuertes que existen y existirán jamás son el amor y el odio, precisamente, porque solo ellos son obtenidos con la suma de otros sentimientos de una magnitud y una fuerza tan extremas.
    Lo que puede denominarse conducta, es la forma que uno tiene de expresar ese amor que siente. Unos aman y lo demuestrano o exteriorizan de una forma y otros sintiendo lo mismo lo hacen de forma totalmente distinta. El problema principal que se manifiesta hoy en día es que la gente llama amor a algo que igual engloba otros sentimientos, pero no los que se necesitan o en la medida que los necesita la palabra AMOR.
    Un ejemplo claro es decir que vas a hacer una tortilla de patata, pero no le echas patata, sino pepino, y en lugar de cebolla le pones ajo... puede salirte una tortilla, pero no de patatas. El mundo de hoy no sabe lo que come, y así nos luce el pelo.

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  5. Es exactamente eso,Maestro. No es incompatible con lo que digo,o con lo que pretendía decir.

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  6. Perseidas21:14

    No te compliques Kent, que por aquí, al "amor" también hay que racionalizarlo... jejeje!

    Bueno, bromitas aparte, por una vez estoy de acuerdo contigo. El amor es una conducta? sí, desde luego, acompañada de sentimientos y muchos, aunque sean "dolores de tripa" (o por lo menos a mi me gusta más así), y sí, a las duras y las maduras sería la demostración de si lo es. De ahí salen los amores imperfectos o, sorpresa!!, los que nunca lo fueron. Mucha gente confunde el amor, yo soy, o he sido, una de muchas, y tengo que decir que ahora mismo ya no pienso igual que antes, en parte también a mi querido maestro :-) El amor... se suda, se gana, se difruta, se siente, se palpa. Y al contario de lo que la gente se piensa, Kent, el odio no es la antítesis del amor, es la indiferencia, porque el odio necesita al amor, la indiferencia no.

    El amor es grande y está en todas partes, aunque está muy maltratado.

    En fin.. que he vuelto, no tan guerrera, pues tengo que decir que este viaje ha sido una experiencia sin igual.
    He viajado con dos socialistas*, he convivido con dos devotas* de la fe cristiana y más franquistas que la madre que las parió,(con todo mi cariño), pero es que las pobres tienen 80 tacos.(de esto me espero algo, pero me da igual ...)He tenido una experiencia espiritual y religiosa con Dios, con el Dios del vino que habita en la Rioja, y tengo que decir, que todo mezclado, más los 1500 kms que he conducido... en fin... ha sido un flipe. He visto las cosas desde dos puntos de vista tan distintos, que estoy flipá, aunque ya sé que alguno ya lo pensaba, jajajaja!, pero bueno, ahora estoy muy cansada, y no voy a mal-explicar lo que he vivido... y ya veremos si lo hago, pero bueno... ha sido, "esclaratorio".

    * son todos de la misma familia, y yo, que también lo soy, en el medio de to, ha sido un pleno en el congreso. jajajaja!!!

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  7. Anónimo21:18

    por cierto... Buenas noches a todos, que no he dicho nada.
    Au!

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  8. En la sección "El arte de amar" hemos hablado largo y tendido del asunto, pero gracias a vuestros comentarios acabo de dar con la prueba del nueve para demostrar, si alguien no me enmienda el argumento, que el amor no es un sentimiento; pero creo que voy a hacer un post con ello, no vaya a ser que por estar en un comentario se pierda para algunos algo tan importante para su futuro conyugal. No obstante, mientras tanto, os recuerdo que en "mis lecturas favoritas" está el acceso gratis al imprescindible de Erich Fromm "El arte de amar".

    Perseidas, ya veo que la experiencia "espirituosa" te ha venido bien, has vuelto muy relajadita.

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  9. Perseidas10:18

    Jajajaja!!! pero durará poco, no creas... y el espíritu, era el del vino. He visto más bodegas juntas que en la Rioja, c*ñ*, si era la Rioja. Pero no me he bebido todo el vino, no puedo, me lo he traido... jejeje.

    Por cierto, quería decir que yo pienso que el amor no es un sentimiento, son muchos!! pero para manejarlo correctamente, se necesita convertirlo en una conducta, cierto, es lo que tu me has enseñado. Aunque aún no he tenido tiempo de ponerlo en marcha, bueno sí, con familia y amigos, no con una pareja. Aunque también pienso que, aún así, a veces se termina y no por ello era falso o no era...

    Me ha gustado el ejemplo de "t'estime".

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  10. Perseidas, yo no dije que el odio fuera la antítesis del amor, dije que el amor y el odio son los sentimientos más fuertes que existen. Estoy totalmente de acuerdo en que la antítesis del amor es la indeferencia, pero totalmente de acuerdo, es más, es un hecho que he experimentado.
    Y yo, maestro, en cambio, sigo pensando que el amor es en sí un sentimiento suma de otros muchos. El amor se vive, se disfruta y se sufre, en definitiva, se siente. El cómo lo sientas o el cómo lo exteriorices sí que es una conducta.
    No me hace falta leer mucho en este blog para saber que aquí somos todos cabezotas como poco, así que podríamor rucar la mandarina con el tema siglos y seguiríamos igual, jeje.
    Un saludo a todos!.

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  11. Perseidas11:49

    Kent, sabía que no decías que era lo contrario, sólo quería decir (y te metía a ti por medio, porque comentabas acerca de..) que la gente en general piensa en amor-odio, como si fueran lo contario.
    Y sí, cabezotas o lo que quieras, pero yo me alegro de que por lo menos tu también tengas tripas ( ;-)jejeje), y no lo racionalices tanto como ellos, la verdad.

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  12. Traserete12:11

    Pues sí, aquí todos somos cabezotas creo yo, porque cada uno ha vivido y vive el amor como sentimiento, pero también como conducta.
    Yo particularmente ya tengo experiencia en lo que a discutir con Maestro sobre este tema se refiere, así que no voy a insistir en lo que ya dije en su momento, no me gusta repetirme mucho.
    De todas formas, entiendo el amor como un sentimiento que da lugar a una serie de conductas. Si estás enamorado tienes una serie de comportamientos y haces una serie de cosas por la otra persona que no harías si no estuvieses enamorado, así que en ese sentido puedo entender lo que Maestro quiere decir si nos saltamos lo que en general podemos ver como sentimiento.
    Os remito al apartado el Arte de Amar, os parecerá muy interesante y por lo menos creo que algo hace reflexionar. El libro de Fromm yo me lo he leído y tiene bastante sentido todo lo que dice, la verdad, aunque no os garantizo que os guste lo que leáis porque cada uno se hace una opinión sobre el tema según lo que haya vivido. Al final os daréis cuenta de que es tal cual lo dice el libro.

    Un saludo a todos, que disfrutéis el festivooooooo!! (Salvo en Madrid, claro).

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  13. Perseidas: ok, matizado y asimilado, jejeje... y tranquila, yo estoy enamorado, así que poco podré racionalizar ;-)

    Traserete: puedo estar de acuerdo contigo en lo que dices: que el amor es un sentimiento (compuesto a su vez por una suma de sentimientos, apostillaría yo), que produce en el que lo siente una serie de conductas.

    Maestro: creo que tú eres bastante cabezota con tus cosas, pero anda que no diste en roca con nosotros... :-P

    Y eso, que paseis un buen día todos.. yo fijo que lo haré, lo voy a pasar con la preciosa traserete.... jejeje. ;-)

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  14. Perseidas12:27

    Querida, en Valencia tampoco es festivo, nos dieron el Jueves Santo... Aquí fué el 9, dia de la comunitat.

    Sentimientos, conductas, al final, cuando aprendes de todas las experiencias, acabas por hacerlo mejor y conduces mejor tu carro del amor. Pero el estado "tonto" del enamorado, es tan bonito, que resulta difícil de creer, que para que de alguna manera siga, se deba tener una conducta determinada. Pero si quieres que perdure, así es.

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  15. Traserete22:48

    De eso se trata precisamente Perseidas, de conducir tú misma el carro del amor, como todo en la vida, sabiendo dónde te metes y las consecuencias que conlleva, luchando por lo que quieres y no por lo que quieren los demás que sea, sin miedos y teniendo claro lo que quieres vivir y lo que no.

    Entiendo a Maestro en el sentido de que en el amor se aprende a base de golpes, como en todo. Imagínate que eres millonaria y un galán te seduce por tu dinero, tú enamorada hasta los tuétanos dándolo to y el otro viviendo la vida...¿eso es amor?NO,precisamente porque el amor está lleno de feed backs mutuos, no es sólo de uno de los miembros de la pareja.

    Nace de un sentimiento mutuo, eso es tan cierto como que Maestro a veces es un cansino cuando se pone. Pero hay que reconocer que las conductas también son mutuas no?O por lo menos deberían serlo creo yo.

    A ver si mañana puedo escribir una nueva crónica...gggg.... ;)

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