Aliviar el sufrimiento causado por la infidelidad (los cuernos)


http://www.laurabarrios.com/wp-content/uploads/2014/03/infidelidad.jpgUna de las experiencias más desagradables que se pueden experimentar es que le pongan a uno los cuernos (uno en neutro, o sea, vale tanto para varones como para mujeres). Y la cosa dolorosa aumenta exponencialmente si la infidelidad coincide con o es causa de una ruptura matrimonial.

 
Estrategias para minimizar los daños hay varias, pero seguro que no conocen la que hoy vamos a comentar, que es, por cierto, la mejor. Se trata de un ejercicio de reestructuración cognitiva, es decir, de modificar lo que uno piensa acerca de la infidelidad, y así disminuir en una considerable medida ese malestar que siente. Porque lo que pensamos habitualmente acerca de los cuernos es erróneo, y así duele más.
 
Pero no crean que lo que voy a intentar es engañar a su mente al más puro estilo de las patrañas new-age, sino siendo absoluta y totalmente realistas. Esto no es un alegato pro infidelidad, ni una aproximación relativista a tal asunto, sólo es un método para no pasarlo tan mal cuando se es corneado.
 
Hace poco leía que según una encuesta, el 63% de las mujeres y el 65% de los varones confesaban haber sido infieles a sus cónyuges, y como dice una amiga, la gente miente aunque sepa que la encuesta es anónima. Es decir, tienes desde luego la posibilidad, pero también una altísima probabilidad de que te ocurra. Igual que yo.
 
Para terminar de amargarles la lectura, les contaré que se ha descubierto también, mediante análisis de ADN de padres e hijos, que alrededor del 20% (la cifra mágica) de los hijos no son hijos del padre que creen. Y si tenemos en cuenta que una mujer no se queda embarazada cada vez que copula, sino un escasísimo porcentaje de ocasiones... Blanco y en botella, vaya comprándose una buena lima.
 
Qué pensar acerca de la infidelidad para que no duela tanto
Tanto es así que tendrás que receonocer que deberías irte preparando para ello. Verás, la gente no es infiel porque tú seas tonto, o feo, o gordo, o halitósico, o porque ya no seas el mismo de antes, o porque últimamente os habéis distanciado o por cualesquiera otras razones. Las personas somos infieles porque, teniendo en cuenta ese estudio y el sentido común, es algo normal. Otra cosa es que sea criticable o reprobable, pero es rigurosamente normal. Y normal significa que es la norma, y que las excepciones las constituyen ese escaso porcentaje de personas, alrededor de un 20% que son fieles... hasta el momento de la encuesta. Y el porcentaje que va desde ese sesenta y pico hasta el ochenta y pico lo constituyen los que han mentido en la encuesta.
 
Así que la infidelidad es un hecho normal, como normal es ver la TV todos los días, tener coche, gases, mal aliento por las mañanas y sacarse mocos en el coche. Tú no eres ni mejor ni peor persona, ni siquiera mejor o peor que antes, pero te va a ocurrir, te pongas como te pongas, casi seguro. ¿O no le han puesto los cuernos a Brad Pitt y otras lindezas famosas?
 
Así que cuando te ocurra no te sientas tan mal, tú no tienes ningún problema que haya provocado que tu cónyuge te haya puesto los cuernos, el problema los tiene quien los pone. Aunque fueras la persona más maravillosa del planeta, dado que la mente humana se acostumbra a todo y busca cosas nuevas, tendrías todas las papeletas para parecer un Miura.
 
 
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19 comentarios:

  1. Elena19:53

    Y una cosa... he visto que dices que no es lo mismo una infidelidad masculina que una femenina... ¿POR QUÉ?

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  2. Desde tiempo inmemorial ha sido más dañino para la familia, porque si la mujer quedaba preñada de otro, con la precariedad de la vida antigua, alimentar a una boca "ajena" suponía un riesgo para la supervivencia de los hijos, de la familia, y de la especie.

    Y existen otras consideraciones, por supuesto, una de ellas es que la mujer debe ser ejemplo de virtud para los hijos, porque es la que más tiempo pasa con ellos. Si no lo es, los hijos no entrenan la moral recta, sino la inmoralidad. Y dado que todos tenemos tendencia a la inmoralidad, se genera un riesgo para el futuro de la sociedad.

    Además, no era lo mismo poseer que ser poseída; tampoco es muy inteligente provocar conflictos graves entre dos machos, porque en la batalla uno puede morir y dejar a su familia sin sustento. Y eso, como muchas otras cosas, queda en las zonas más primarias y pervive hoy en día.

    En fin, hay demasiadas razones para diferenciar la trascendencia de la infidelidad masculina de la femenina.





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    1. Elena22:03

      y a ésta también... por que vaya tela hijo...

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  3. ELENA21:55

    menudos argumentos.... tócate las narices.... Jajajaja.

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  4. ELENA10:12

    "Desde tiempo inmemorial ha sido más dañino para la familia, porque si la mujer quedaba preñada de otro, con la precariedad de la vida antigua, alimentar a una boca "ajena" suponía un riesgo para la supervivencia de los hijos, de la familia, y de la especie"

    No estamos en la "prehistoria". Las mujeres sólo somos fértiles tres- cuatro días al mes. Aludir a "épocas pasadas" solo denota una falta de argumentos reales para defender tu teoría.

    "Y existen otras consideraciones, por supuesto, una de ellas es que la mujer debe ser ejemplo de virtud para los hijos, porque es la que más tiempo pasa con ellos. Si no lo es, los hijos no entrenan la moral recta, sino la inmoralidad. Y dado que todos tenemos tendencia a la inmoralidad, se genera un riesgo para el futuro de la sociedad."

    No creo yo que una mujer que sea infiel vaya a ir contándole eso a sus hijos y mucho menos que lo haga delante de ellos, excepto Olvido Hormigos.. jajajaja. Como tampoco lo hará el padre que sea infiel. Una mujer puede ser infiel y no dar un mal ejemplo a sus hijos, al igual que un hombre... ¿O es que los hijos le leen la mente a la madre (o al padre)?

    "Además, no era lo mismo poseer que ser poseída; tampoco es muy inteligente provocar conflictos graves entre dos machos, porque en la batalla uno puede morir y dejar a su familia sin sustento. Y eso, como muchas otras cosas, queda en las zonas más primarias y pervive hoy en día."

    Jajajaja.... ¿poseída? por quién... ¿por el demonio?... JAJAJAJAJA Eso se soluciona cambiando de postura durante el kiki. ¿Provocar conflictos graves entre dos machos? jajajáaja- JÁ.. ¿QUÉ BATALLA? ... Espera... es mejor que el marido vaya por ahí plantando semillitas, luego te pegue una venérea, la esposa enferme y se queden esos hijos sin madre virtuosa. Espera... batallas también existen entre mujeres por el macho ¿no? también puede morir la esposa en ese caso y dejar a los hijos sin madre virtuosa.

    La infidelidad tiene exactamente la misma transcendencia y es lo mismo de grave en los dos casos, QUE NO ESTAMOS EN EL PLEISTOCENO.

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    1. Cierto, no estamos en el pleistoceno, pero sigues teniendo cerebro reptiliano y sistema límbico. Y en algunos casos, como el tuyo, se nota mucho.

      Te han debido hacer mucho daño, porque albergas (en tus áreas prehistóricas) una hostilidad muy notable en lo que dices. Quizá porque te relacionas con gente que piensa como tú, por aquello de que los semejantes se atraen. Deberías probar con uno de esos que van a misa los domingos ;-)



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    2. ELENA12:09

      Y tu también lo tienes...¿o no?. Yo también pienso que a ti te han hecho mucho daño, yo tengo una opinión tan válida como la tuya.

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  5. Y por cierto, Elena, aquí no estamos para atribuir culpabilidades, ni para concluir que o el varón o la mujer son malos malísimos, sino para evolucionar, varones y mujeres, cada uno con lo que le toca.


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    1. ELENA12:10

      Pues para no querer atribuir culpabilidades te entrenas muy bien en ello.

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  6. Anónimo0:03

    Bueno, no cabe duda que no se trata ni de ELLAS SON MÁS, NI DE ELLOS PEORES… “Las personas somos leones, unos fieras y otros mansos, unos buenos y otros malos… Pero todos leones”. No hay que entenderlo, hay que quererlas y aceptarlas tal y como son, sabiendo lo bueno y lo no tan bueno, porque al final todos somos pecadores.

    Las acciones son brotes del pensamiento y la dicha y el sufrimiento sus frutos

    Un abrazo.

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    1. Totalmente de acuerdo. El que esté libre de culpa que tire la primera piedra.

      Cierto también, aunque previamente al pensamiento hay automatismos primarios, especialmente en este caso, que casi nos obligan a determinados pensamientos, como ¿dónde? ¿y si se entera mi pariente/parienta? ¿y si se queda/me quedo embarazada? ¿Y si tiene alguna enfermedad de transmisión sexual?... Seguido del: Ya lo solucionaré después, ahora, a jugaaaaar, como diría Joaquín Prats.

      Un abrazo también para ti

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    2. Anónimo0:35

      Yo no estoy libre, no me jacto de ello. Cierto, te pones a jugar y ¿o no?

      SI juegas para llevarte el premio, es posible que te quedes sin nada. Puedes jugar, para mantener la dependencia emocional creada con tu contrincante. No es fácil llevar una doble vida, pero si encuentras el equilibrio, si no afecta a los implicados...""ojos que no ven""

      Es cruento, pero la vida es así. si es profundo hay que pensar que es una bendición celestialllllllllllllll

      Uno lo dice por experiencia, 15 añitosss yaaaaaaaaaa


      Y sin remordimientos, no es un consuelo

      Tana

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    3. Bueno, Tana, allá cada cual con su conciencia moral. Yo no te voy a arrojar la primera piedra, desde luego, porque tampoco estoy libre de culpa.

      Es importante defender la moral adaptativa, aunque uno no pueda ser coherente con ella porque la carne ya sabemos que es débil. Pero lo contrario, defender la animalidad, sólo nos lleva a la catástrofe.

      Yo no podría soportar los remordimientos, por lo menos permanentemente. Pasados los primeros momentos de pasión arrebatadora del autocontrol, no estaría a gusto conmigo mismo.

      En fin, prefiero respetar la mujer del prójimo como me gustaría que respetasen a la mía (si la tuviera o tuviese)

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    4. Anónimo0:47

      Defender la animalidad, nos lleva a la catástrofe.
      Del hombre son partes la animalidad y la racionalidad, la existencia natural y la vida. División de especies en géneros y diferencias. El existente se divide en existencia y esencia.

      Remordimientos, complicado de responder, por lo contradictorio que se siente que tu recriminas al que lo hace hasta que te pasa a ti , es como andar entre dos aguas , es decidir entre el bien y el mal. Si es por amor verdadero, que estas siendo infiel no te come el remordimiento porque el amor todo lo cura, todo lo soporta, es algo muy difícil, te sientes en un laberinto, no quieres hacerle daño a nadie y menos a tu pareja. No sabes, si hablas le haces daño, si lo callas te lo guardas tu y lo sufres tu, pero donde queda tu amor propio, el daño que te haces si dejas o rechazas a esa persona de la cual te has enamorado, que te ha abierto una nueva oportunidad de dar y recibir amor, pensamos, tendría que ser hipócrita, mentirosa para ser infiel y estar como si nada te esta pasando y nos equivocamos porque es una lucha contigo de sentimientos. de tantas cosas de no querer dañar a nadie pero cuando hay amor de por medio y un vinculo de sentimientos, todo se puede llevar bien , es irónico, porque estas engañando, pero a veces lo que nos hace bien a uno, perjudica al otro. Estoy omitiendo el aspecto sexual, ya que lo uno conlleva a lo otro.

      Uno decide y elige si esta situación es gratificante, merece la pena?
      Por mi parte, aunque irradie lo contrario, respeto al máximo todo lo que me rodea, soy una persona de principios, esto surgió y luche para que no pasara. Pero me hace bien he intento no hacer mal a nadie. Me siento muy bien conmigo misma.

      Me parece perfecto que respetes, yo también, pero cuando te ponen “algo” en el camino, tienes que pensar también ¿por qué?
      No es todo un caos, una catástrofe

      El respeto se lo da uno mismo

      Saludos, Tana

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    5. Sí, del hombre son la animalidad y la racionalidad, pero aquella supeditada a ésta, no en un plano de igualdad. La racionalidad está fundada en la moral, en el conocimiento de lo que es el bien y lo que es el mal, en el conocimiento de causas y consecuencias.

      Y la infidelidad no es precisamente el bien. Si uno quiere ser infiel, es decir, mantener una doble vida, está siendo muy egoísta, quiere mantener ambas porque le interesan, sin pensar en si interesan a las otras partes: cónyuge e hijos. Ama a los demás como a ti mismo.

      Eso de "amor verdadero" queda muy bonito, pero me da que no has entendido lo que es amar. Me da que, como diría Fromm crees que la intensidad de lo que sientes es la prueba de que "es verdad", cuando en realidad sólo refleja, como también diría Fromm, "tu separatidad anterior". Si es "amor verdadero", uno opta, decide, asume los riesgos, las consecuencias de su decisión.

      En resumen, una cosa es no lapidar a un adúltero y otra muy diferente justificar el adulterio. Yo no acuso a nadie, pero pongo de relieve que la infidelidad no es precisamente hacer el bien.

      A veces, cuando te ponen algo en el camino es precisamente para probar la consistencia de tu voluntad, tu integridad, el valor de tus juramentos, tu responsabilidad frente a tus compromisos, para darte la oportunidad de engrandecerte o de bajar a segunda división. No sé si lo has pensado.

      Pero vamos, por mí no te preocupes, porque como te digo, no te juzgo a ti, sino que debato el concepto.

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    6. Anónimo0:08

      La clave está en hallar un punto sano entre la libertad y la seguridad, sin caer en el libertinaje o en la opresión.

      Ambigamia: una nueva filosofía amorosa para una vida más feliz

      Y por cierto, opte, he asumido los riesgos, no hacer daño a nadie de los que me rodean y quiero. Esa es mi decisión

      Yo también debato.

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    7. Ya te digo que no te voy a juzgar, ni a quien se decante por eso que llamas "ambigamia", que es más viejo que el comer, sí, pero yo no voy a hacer apología de ello. En términos generales, sin particularizar, opino que justificar el adulterio parapetándose un palabro moderno, un modismo tal que la empatía, la ambigamia o así, es muy superficial, muy frívolo. La cosa tiene la suficiente entidad como para esforzarse un poco en la argumentación, y no despacharla con una palabrita rimbombante y una definición de 9 palabras.

      Mi posición es clara: lo que es moralmente aceptable es moralmente aceptable, y lo que no lo es, pues no lo es. Y la infidelidad no es moralmente aceptable, porque estás haciendo a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti.

      Por ejemplo, imagina que la persona con la que tienes relaciones íntimas sin ser tu cónyuge hace contigo lo mismo que tú haces con éste. ¿Te gustaría que te lo hicieran?

      ¿Buscas que yo justifique tu infidelidad? No lo voy a hacer. Te puedo comprender, puedo entender tus circunstancias, puedo ponerme en tu lugar... pero incluso estando en tu lugar, es decir, siendo yo quien comete adulterio, no lo justificaría, sabría que estoy obrando mal. Lo asumiría y punto. Nadie es perfecto, y ni tú ni yo lo somos, desde luego.

      Bien, has tomado una decisión: hacer lo que te apetece y justificarlo frívolamente. Pues vale, allá tú, yo no te voy a retirar la palabra ni el saludo, pero tampoco te voy a dar palmaditas en la espalda.



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    8. Anónimo1:23

      Ni un momento he buscado tu justificación, ni busco justificarme frívolamente.

      Soy responsable de mis actos, no es moralmente aceptable? Hay tantas cosas inmorales...

      Dentro de la inmoralidad, estoy haciendo lo que mi conciencia dicta dentro de lo irracional, lo más racional posible, bajo mi punto de vista, no robo nada a nadie, intento no hacer daño a nadie y si a mi me hicieran lo mismo, como yo lo hago, sin hacerme daño, pues te puedo asegurar, que ojos que no ven corazón que no siente.

      Y sí, hago lo que me apetece a mi y a mi contrario, para no hacer daño a mi familia y él está totalmente de acuerdo conmigo, aunque no sea lo correcto.

      Y gracias, pero no necesito palmaditas ni de ti, ni de nadie.

      Es un despropósito, pero lo asumimos por completo

      XX ;-)



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    9. Vale, vale, vosotros mismos, ya te digo que yo no te voy a retirar la palabra, no voy a tirar la primera piedra.

      Pero aún así, sigo pensando que eso de "ojos que no ven, corazón que no siente" es una justificación frívola. Yo, y esta es mi posición particular, diría más bien que "afortundamente no se entera y espero que no se entere nunca", y listo.

      ;-)

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