Una de las experiencias más desagradables que se pueden experimentar es que le pongan a uno los cuernos (uno en neutro, o sea, vale tanto para varones como para mujeres). Y la cosa dolorosa aumenta exponencialmente si la infidelidad coincide con o es causa de una ruptura matrimonial.
Aliviar el sufrimiento causado por la infidelidad (los cuernos)
Cómo contar los orgasmos que haces a tu mujer
Una de las principales dudas, y motivo de burlas por más de dos mediocres y dos resignadas a la mediocridad de sus maridos, es la forma de saber si uno ya ha alcanzado el nivel que le permite presumir de pertenecer a la élite sexual del planeta, o lo que es lo mismo, ser todo un cienorgasmólogo.
La actitud correcta: Gánate y ganarás en la cama
Hay mucho memo, sobre todo mucha mema, de esos que creen que “hacen el amor” (no sé ni cómo lo escribo, me da hasta asco leer la expresioncita de marras), que consideran la simple mención de la actitud correcta para el entrenamiento de la Cienorgasmología una aberración. En primer lugar no se dan cuenta de que estamos hablando de un entrenamiento para optimizar las prestaciones sexuales, y que una vez optimizadas pueden hacer lo que les plazca con sus bodys, desde liarse a decirse ñoñerías hasta el empalago hasta disfrazarse de Caperucita y el lobo feroz para lograr excitarse.
Soy un adicto a las almejas. Ejemplo de encadenamiento de orgasmos orales
Recuerdo que hace unos diez años, un antiguo compañero de trabajo que rondaba la cuarentena, me sorprendió un día con una frase que no podía creer. Me perdonarán la chabacana expresión, pero es literal. Me dijo: “A mí no me gusta comer coños”. Desde ese día lo he pensado muchas veces, y he seguido sin creerme que hubiese gente con tan mal gusto como el pollo aquél. Pero tiene que haber de todo en la Viña de El Señor, un ejemplo de cada una de las posibilidades, quizá en su caso debido a una educación rígida, propia de un padre militar de baja graduación.
Crear ondas hacia el orgasmo
Hoy, además de lo de siempre, vamos a culturizarnos un poco más, que no todo va a ser chingar. Veamos: la física afirma que los orbitales de los electrones que rodean el núcleo de los átomos
deben ser coherentes, porque en caso contrario será rechazada la partícula que pretende formar parte de él sin que exista esa amistad.
Como se ve en la imagen de la derecha, en su parte izquierda, las ondas coherentes entre sí generan (la parte de abajo) una onda mayor con los mismos patrones que sus sumandos, mientras que a la derecha puede observarse cómo las ondas incoherentes se interfieren unas a otras hasta anularse (abajo nuevamente). Como veremos un poco más abajo, en la génesis de los orgasmos subyace la misma mecánica.
Acompasarte con sus sensaciones en el sexo oral
Ya hemos comentado alguna vez que la postura del misionero permitió un salto evolutivo enorme a la humanidad, porque puso la semilla de la relativa igualdad entre varones y mujeres. Gracias a la denostada postura, la mujer dejó de ser un mero objeto de la satisfacción sexual masculina vuelta de espaldas a cuatro patas como los animales y pasó a transmitir con sus expresiones faciales aquello que sentía, lo que obligó al varón a tenerla en cuenta precisamente por la imposición de la empatía sobre él, de modo que espejeaba sus expresiones de placer, indiferencia, despiste, dolor, desagrado… Las sentía en sí mismo. La Cienorgasmología, también lo hemos dicho ya, supone el siguiente salto evolutivo, pues obliga al varón a autocontrolarse y dedicarse de lleno al placer de su mujer antes que al suyo.
La batalla más dura. Mo gastes toda la munición o quedarás a merced de cualquier enemigo
Nunca, en toda mi vida de cienorgasmólogo, había experimentado un cansancio semejante. Estoy literalmente derrotado. No puedo ni con el aire de los pulmones.
Ni en mis tiempos mozos cuando competía y necesitaba entrenar ocho horas al día de vez en cuando he estado tan vacío de energía. Ni en esos días vacacionales de los principios de alguno de mis noviazgos cuando asaltaba a la correspondiente varias veces a lo largo del día por sorpresa, entremeses de los consabidos polvazos de justo después de despertarse, la interminable siesta y la noche antes de dormir y alguno suelto en mitad de la noche, medio en sueños, había sentido un aplatanamiento semejante.
El conocimiento implícito y explícito en la sexualidad 2ª parte
Decíamos en la entrada anterior y en la anterior que uno de los principales problemas a los que se enfrenta un ciernogasmólogo a la hora de lograr provocar cien orgasmos por hora a su mujer es la ausencia de feedback. Sin información o con información confusa proveniente de su mujer uno no puede manejar adecuadamente los instrumentos de la orquesta femenina, algo parecido a si un director de orquesta ejecutara su trabajo con tapones en los oídos o escuchando heavymetal a través de unos auriculares. ¿Cómo sabría si está dirigiendo bien?
El conocimiento implícito y explícito en la sexualidad 1ª parte
La mayoría de las personas, si no todas, disponemos de conocimientos implícitos, y
un ejemplo simple es llevarnos la cuchara a la boca cuando comemos sopa. A nadie se le ocurre abrir la boca para recibir una cucharada antes de tragar la precedente, por razones que sobra explicar. El momento de abrir la boca para la siguiente cucharada no es un conocimiento explícito, no pensamos en cuándo lo hacemos, probablemente nunca en nuestra vida adulta habremos puesto atención en ello, simplemente lo hacemos, lo que lo convierte en conocimiento implícito, automatismo sin intervención de la consciencia.
Una nueva vida. La Cienorgasmología vuelve a ponerse a prueba
¿Estamos locos o qué? El amor no se consigue con una pastilla.
Por fin puedes tener el Manual Práctico de Cienorgasmología
¿Será un clásico como el Kamasutra? ¿Se venderá más que El Código da Vinci? ¿Mejorará la vida sexual de cientos, miles, millones, generaciones... de personas? ¿Vencerá a las grandes editoriales un libro editado por una modesta empresa? ¿Se convertirá en Best Seller del año?
Nos casamos enamorados
Adiós con el corazón... a la Viagra femenina
Otros usos más lúdicos, que me juego otro dedo que es el nicho de mercado al que los laboratorios realmente querían destinar el medicamento -menudo chollo, las venderían como churros en las discotecas (o en los pisos)-, debe ser lo que ha provocado la unanimidad de los miembros de la FDA en el rechazo a la aprobación del medicamento: tienen hijas y nietas en edades peligrosas, y bastante golfillas son ya de natural más de dos para que encima les coloquen una pastillita excitante en la copa. Resultado de la votación: 12 en contra, 0 a favor.Sexo y mentiras farmacéuticas
Explicación evolutiva del periodo refractario tras el orgasmo
Higiene íntima masculina (con humor)
Afortunadamente nuestro amigo tiene una cola pequeña. Yo no sé si ni así me atrevería.
Un polvo en sueños
El pulpo Paul es virgen
Yo, y supongo que ustedes, no salgo de mi asombro; resulta que el tonto del Boone (la citada universidad no aparece ni entre las 350 mejores universidades americanas hasta que me cansé de buscar) ha analizado el consumo de oxígeno del organismo de dos grupos de deportistas -unos que habían practicado sexo antes y otros que no- en una prueba estandarizada, una ergometría de esfuerzo, pero no se le ha ocurrido, o por lo menos no lo ha contado por si acaso acababa siendo pasto de las carcajadas de medio mundo, ponerles a competir para comprobar si chingar influía o no en el resultado.
- ¿Es bueno chingar cuatro horas antes de la competición?
- ¿O dos?
- ¿O el día anterior?
- ¿Les da mejores resultados a los eyaculadores precoces o a los que se tiran dos horas culeando?
- ¿A los torpes o a los cienorgásmicos?
- ¿Afecta dejar a la parienta a dos velas o es mejor dejarla satisfecha?
- ¿Cuánto de satisfecha?
- ¿Es mejor la vía vaginal o la anal?
- ¿Uno rinde más cuando se corre una vez o mejor siete?
- ...
Porque del único ser de quien tenemos constancia fehaciente de que ha triunfado por todo lo alto sin comerse una chorba a la gallega, ha sido del pobre pulpo Paul.
Así que el ganador del premio al idiota de la semana entregado como siempre por Su Majestad el Rey de España, ha sido... Tom Boone.
El ultraorgasmo a examen
Ya hacía tiempo que no hablábamos de la Cienorgasmología en serio ¿verdad? Algunos incluso ya no me ajuntan porque no les cuento cosas nuevas y me dedico a meterme en otros asuntos políticamente incorrectos. Ocurre que todos los secretos de nuestro método ya han sido desvelados, porque además de increíblemente eficaz, es increíblemente eficiente: se consigue en poco tiempo y con pocos recursos, como ya habéis comprobado la mayoría, y comprobarán muchos más cuando, dentro de un mes o así (D.m.) el Libro de la Cienorgasmología esté en la calle.- Los ultraorgasmos resultan tremendamente gratificantes para las señoras, por pura lógica, pero mucho menos para los señores, porque la dama va a su puta bola (con perdón por la expresión) la mayor parte de las ocasiones, sin que podamos hacer mucho más que acelerar de vez en cuando.
- Nuestra habilidad cienorgasmológica puede embotarse; no definitivamente, porque esto es como montar en bici: no se olvida nunca; pero joroba bastante no poder poner en práctica la dirección de orquestas. Uno siente que se vuelve secundario. Y es frustrante. Ya sabéis: "En el pecado va la penitencia", y tanto exceso sexual se acaba pagando de una u otra forma por antinatural. En este caso, el director pasa a ser espectador, limitado a mover un pie al ritmo de una orquesta autodirigida como ocurre en los conciertos reales. Menos mal que se me ocurrió ocultar las entradas relacionadas, porque lo mismo alguien me habría demandado porque su mujer se corre y se corre sin parar sin que él haga más que rozarle una teta.
- Lo peor de lo peor es que, desde el tiempo que los practico, y hace más de un año
ya (o más, no me acuerdo) he comprobado que es imposible retornar al estado normal, ése en que la mujer pasa por un período de preparación más o menos largo y gratificante hasta que se desencadena el orgasmo. I-M-P-O-S-I-B-L-E. Es normal que lo sea, porque una vez conseguida la habilidad por parte de la fémina ¿para qué iba a conformarse con cien orgasmitos de treinta segundos? O sea, que no recomiendo a nadie entrenar los ultraorgasmos o megaorgasmos, a no ser que quiera arriesgarse y sumar su investigación a la mía y sacar conclusiones comunes.
- Sábado sabadete, kiki, siesta, y diez minutos de orgasmete.
- La madre de todos los orgasmos.
- Un viaje por las cumbres (nevadas) de la Cienorgasmología. Orgasmos con piloto automático.
- La mente de la mujer megaorgásmica.
- Mezclar churras con merinas. La mente de la mujer cienorgásmica no es la misma que la de la ultraorgásmica.
- Seis orgasmos en una hora. ¿Demasié p'al body?

















